2012: Pensando en torneos
Tras todos los cambios que ha traído el 2011 al panorama del Poker español, se hace un poco difícil planificar el 2012.
En primer lugar, porque con la nueva moratoria para la entrada en vigor de la regulación, vuelve a haber incertidumbre sobre qué (y cuándo!) pasará en el Poker online en España. Empieza a ser agotador tener la espada de Damócles sobre mi cabeza y tener que seguir esperando hasta tener la seguridad de que va a pasar.
En mi caso, creo que este año 2012 es un buen año para centrarme en los grandes eventos en vivo. Creo que es un buen momento por varios motivos. En primer lugar, la inversión publicitaria en España va a aumentar en el 2012 si la regulación finalmente entra en vigor (pueden pasar muchas cosas y no me apetece seguir especulando). Mucha gente va a conocer el Poker y las salas van a querer jugadores que puedan darles publicidad, aparecer en los medios etc. A mi me interesa en parte por jugar los torneos, pero también por EducaPoker.
Otro motivo que me hace desear centrarme en los torneos en vivo es que tengo la suerte de que el dinero ya no sea mi principal motivación para jugar a Poker. A nivel emocional, aunque la mayoría de las veces acabes eliminado, las veces que consigues un buen resultado el apoyo que he recibido es algo que realmente me ha hecho sentirme muy feliz. Me gusta pensar que represento a muchos jugadores cuando estoy participando en un evento, por más que sea un torneo individual. Esto no lo voy a tener con otras actividades, y esta sensación de realización es realmente impagable.
En este sentido, el parqué de Poker-Red me ha hecho darme cuenta de cuanto le gusta a la gente seguir los torneos y participar de ellos, incluso aunque no sea de forma directa. Es impresionante la cantidad de gente interesada en comprar participaciones de torneos de tanta y tanta gente, y creo que no es únicamente por la rentabilidad directa que esperan obtener ni por ganas de “hacer el gambler”, sino por compartir el sentimiento de euforia de un buen resultado.
Esto me crea un pequeño conflicto. No soy nada partidario de jugar bancado. Para mi es algo muy violento, ya que la presión es mucho mayor cuando lo que está en riesgo no es mi dinero sino el de otra persona. Creo que no sería capaz de tomar buenas decisiones y jugaría de forma demasiado conservadora. De hecho, es algo que ya he notado cuando he jugado fases finales de grandes eventos en vivo simplemente por el hecho de saber que había tanta gente deseando un buen resultado. Soy consciente de que la varianza de los torneos es extrema y de que la gente que banca a un jugador para un torneo es consciente de lo que funciona el Poker, y lo único que se puede exigir a un jugador bancado es que juegue lo mejor que sepa.
Supongo que no soy lo bastante seguro de mi mismo en este aspecto, pero lo cierto es que me afecta bastante, y la mera idea de jugar así me produce intranquilidad. Es algo en lo que tendré que pensar, porque en realidad es negativo y demuestra que me preocupa demasiado la presión de la gente. Supongo que viene ligado a lo que contaba antes de tener la sensación de “representar” a toda la gente que me anima, me desea suerte y se alegra por mis éxitos.
Haré una entrada en el futuro para hablar más a fondo del Parqué, porque me parece una de las mejoras de Poker-Red más atractivas y la demostración es la increíble aceptación que ha tenido en el poco tiempo que lleva en marcha.
Respecto a que jugar, la verdad es que no estoy seguro. Supongo que por relevancia, debería jugar las WSOP, aunque si voy iré a jugar bastantes eventos en vez de sólo el Main Event. Tiene más sentido aprovechar el viaje, que es el coste más grande a nivel personal, y jugar torneos europeos, tanto como el calendario y mis fuerzas me permitan (no tengo la edad de Alex4ever!). Supongo que también dependerá de si encuentro un patrocinador y de los intereses que este tenga.
No puedo negar que los torneos tienen un atractivo intelectual cuando la estructura es buena. Como modalidad, son la más interesante porque combinan la complejidad del cash en algunas fases del torneo, con el encanto del juego multistack permanentemente incrustado en el propio torneo, y todo el interés del bubble factor. Hay que jugar tan diferente cada fase del torneo que es fácil ver (o cometer!) errores graves si no se piensa detenidamente en la situación en cada mano. Esto es otro atractivo que hace que si el calendario me lo permite este año sea un año de jugar eventos.
