Fiscalidad del jugador del Poker
Mucho se ha escrito recientemente sobre este tema. En Twitter, es uno de los asuntos más discutidos por la comunidad, con opiniones de todo tipo.
En esta entrada dejaré constancia de cómo creo que podrían hacerse las cosas para regular de una forma limpia la situación actual de los profesionales del poker.
Para ello, haré una recapitulación de la situación actual del Poker, y de los problemas a los que se enfrenta una posible fiscalización de las ganancias/pérdidas.
Hasta la fecha, antes de la llegada del Poker, simplemente no había una regulación pensada para las ganancias del juego porque estas no existían. Vaya, los jugadores de casino eran perdedores en su totalidad, y los pocos ganadores jugaban en timbas completamente fuera del control de cualquier regulación.
Con la llegada del Texas Hold’em, los ganadores empezaron a aflorar. Y esta vez, no era gente que ganó un premio ocasional que volvía a invertir en el casino, sino ganadores reales, algunos de los cuales con ingresos enormes y bastantes con unos ingresos sustanciales. Hacienda ha visto una oportunidad de meter mano en esto, y en esas estamos.
No voy a tener en cuenta el hecho de que el jugador de Poker ya está pagando el rake adicional en forma de impuestos. Es decir, el rake en un entorno regulado es una parte importante de impuestos. Hasta que punto esto es o no doble tributación es algo que escapa a mis conocimientos, pero que creo que es irrelevante. No creo que en la situación actual de nuestro país el hecho de que esto fuese o no “ilegal” sea una consideración relevante. Si lo es, habrá que pelearlo en los tribunales y veremos que pasa dentro de unos cuantos años. Hoy por hoy, la realidad es que no van a dejar de intentar cobrar por cualquier cosa que haya a tiro, y sin duda, los jugadores de Poker no vamos a tener la “suerte” de otros países donde se considera que ya se han pagado los impuestos a través del rake y las ganancias son libres de impuestos. Si creemos que sería lo justo, más nos vale organizar una asociación en condiciones.
Puesto que no me apetece tener la discusión sobre lo justo o injusto de este hecho (o sobre los impuestos en general, su distribución y la situación socio-política española) en un blog de Poker sin una cerveza en la mano, me centraré en pensar que medidas podrían satisfacer lo mejor posible a todas las partes en este pequeño puzzle.
Volviendo al que será el tema de este artículo, la regulación no reconocía (aún no lo hace, de hecho!) el poker como una posible actividad profesional, con todos los inconvenientes que esto implica: Imposibilidad de desgravar las perdidas y costes asociados al desarrollo de la actividad, poder trasladar pérdidas de un año a otro, posibilidad de cotizar etc.
Las cosas, sin embargo, no son tan sencillas como añadir “profesional del Poker” en el epígrafe de profesiones. El motivo principal es que, si se aceptase el Poker como una posible actividad profesional, un profesional de otra actividad podría alegar que sus pérdidas en el juego no son tales sino una actividad económica que le permitiera desgravar costes de sus ganancias en otras áreas.
El mayor problema intrínseco a una actividad cómo el Poker es el control de las ganancias/pérdidas. A veces, a los jugadores online se nos olvida que el juego presencial también existe, e incluso el control online es más complicado de lo que creemos. A día de hoy, es imposible tener un registro de las ganancias/pérdidas que un jugador de cash en vivo tiene en una partida. Sin este registro, considerar el Poker como una actividad profesional sería simplemente una absurdez. Ningún jugador pagaría nada, ya que siempre podría alegar pérdidas infinitas en el cash presencial. Esto, o no podría desgravar nunca sus pérdidas por el cash en vivo (pero tampoco pagaría por las ganancias en el mismo!).
Al mismo tiempo, este jugador de cash en vivo no puede conseguir un recibo fiable de sus pérdidas de ningún modo. Es cierto que la carga de la prueba recae sobre la persona, pero, ¿cómo resolver una situación en la que no hay prueba aceptable? Ni siquiera las transacciones de compra venta de fichas en el casino servirían de nada, existiendo la posibilidad de dar fichas a otro jugador o simplemente de no cambiarlas. Si yo, que soy un profesional del poker gano 1 millón jugando Online pero lo pierdo jugando en vivo, ¿Qué puedo ofrecerle a hacienda para demostrarle que no les estoy estafando?
Tampoco tendría sentido pretender tasar las ganancias del juego online pero no las del juego presencial, o tasar sólo los torneos y no tasar el cash. Es un sintentido arbitrario, que perjudicaría claramente a una de las partes y además ocasionado no por la “legitimidad” sino por la viabilidad.
La solución en realidad ya se ha inventado para muchas situaciones similares: Los módulos. Un autónomo por módulos es un autónomo que paga un fijo como impuesto, determinado por el “tamaño” de su actividad económica. Sus impuestos son independientes de las pérdidas/ganancias/costes.
En el caso de los bares, por ejemplo, pagan una cuota dependiendo del tamaño del local (además de pagar indirectamente más cuanto más personal tienen, claro). Taxistas, pintores y muchos autónomos que realizan pequeás facturas por cuenta propia, pagan sus impuestos con este sistema. Seguro que hay otras profesiones con módulos, pero en todos los casos la idea será básicamente la misma.
Para el profesional del Poker, este sistema es especialmente bueno ya que además el “tamaño del negocio” lo fijan los stakes. Sería tan sencillo cómo crear un sistema de cuotas que te permita jugar en unos stakes (o buy-ins, en el caso de torneos) determinados en función de la cuota que elijas pagar. Si eres un profesional, tienes tu licencia para jugar NL 100 y torneos de hasta 500 euros de buy-in, que tiene unas cuotas. Si juegas Nl 1.000 y torneos de 10.000 dólares, las cuotas serán otras y tu licencia te permitirá jugar estos stakes.
Este sistema tiene muchísimas ventajas. En primer lugar, elimina todo el problema de “demostrar” las ganancias y pérdidas. También impide que alguien de otro sector intente usar sus pérdidas en el juego para compensar las ganancias en otro ámbito. Y por último, con una liquidez en condiciones, desincentivaría la absurda situación de emigración de los mejores profesionales del sector debido a lo inviable del mismo en España.
No olvidemos que para la hacienda española, cada high roller que se marcha al extranjero tiene un coste grande, no sólo por sus impuestos indirectos, sino por la cantidad de comisiones que deja de pagar en la sala .es (de las que reciben impuestos) para pagar en la .com (libre de impuestos). Es cierto que los impuestos no han sido el único motivo que ha provocado la emigración, ya que la liquidez cerrada ha sido otro motivo con un peso similar, pero no veo a quién beneficia un sistema impositivo de este estilo que no hace más que potenciar la huida de profesionales que además no tienen ninguna dificultad en desarrollar su trabajo en otro país dado que no tienen restricciones de localización.
En fin, no me quiero alargar más. Llevo meses sin escribir en el blog porque estoy muy falto de ideas, pero creo que este tema es interesante y cualquier aportación, sugerencia o mejora será muy agradecida.
PD: A raíz del feedback recibido, aclaro cómo funcionarían los jugadores recreacionales.
Los jugadores recreacionales (todos los que no estén dados de alta cómo profesionales pagando sus módulos) no deberían pagar impuestos del juego, excepto retención en los premios superiores a cierta cifra (algo parecido a la lotería, vaya).
Los profesionales tendrían las ventajas de poder declarar la fuente de sus ingresos y el contar con unos costes fijos (las cuotas de su módulo) a cambio de tener una situación completamente legal y no tener que preocuparse de cómo acreditar sus gastos.

