Campeón del mundo de la IFP
Llevo en el mundo de Poker desde 2005. Me he dedicado en cuerpo y alma a mejorar como jugador cada día de mi carrera. He pensado, leído, hablado y escrito más sobre poker que la mayoría de jugadores.
Por supuesto, soy perfectamente consciente de lo que es un torneo de Poker. Cualquiera puede ganar un torneo, y ganar un torneo no te convierte en el mejor jugador del mismo.
Sin embargo, lo que no se puede cambiar es lo que para mi significo ganar este evento. La emoción que sentí cuando finalmente gané el evento es algo que no sólo había sentido cuando alguno de mis amigos habían conseguido grandes resultados.
Para mi, esta experiencia ha sido completamente increíble. Nunca me había sentido tan apoyado por una comunidad tan grande. Cuando gané el torneo me alegré hasta el punto de que me costaba contener las lágrimas. No era por el torneo en si mismo, ni por el premio, sino por la sensación de haber ganado este evento y haber cumplido con tanta gente que deseaba que lo ganase.
En este sentido no me canso de agradecer el apoyo que he recibido de todos vosotros, y las increíble cantidad de felicitaciones que he recibido posteriormente. Cuando acabó el evento recuerdo que dije que estaba en una nube, y la verdad es que todavía me siento así.
Siempre me he sentido una persona muy afortunada en la vida, desde mucho antes de ganar este torneo. Soy consciente de lo que realmente es ganar un torneo, y la parte racional de mi cerebro sonríe al ver la importancia que se le da a estas cosas. Un título realmente no tiene valor por si mismo cuando conseguirlo tiene más de azar que de mérito.
Lo que si tiene valor son las emociones que se transmiten. Para todos los que se emocionaron viendo la mesa final, para todos los que pedían mis cartas y estaban animando cada mano, esta victoria es un premio. Y por ellos, para mi ha sido un momento de mi vida que nunca podré olvidar.
En cierto sentido, considero esto como un premio al trabajo de los últimos 6 años. Sé que hay otra gente que lo merece tanto o más, y que no es más que una casualidad. Y, sin embargo, no creo que hubiera podido sentir y transmitir todo lo que esta mesa final ha significado de otra forma.
Tras la mesa final del EPT Barcelona, pensé que tal vez no volvería a tener otra oportunidad similar. No tenía tantos eventos grandes en el calendario y todos sabemos bien lo que es la varianza en los torneos multimesa. Estaba equivocado.
Me despido de este post volviendo a agradeceros todo lo que habéis hecho durante esta semana. He experimentado algo que muy poca gente tiene la oportunidad de experimentar en su vida, y nunca hubiera podido hacerlo sin vosotros. Gracias a todos.
Respecto a la IFP, la importancia del título y el futuro de la idea del Poker deportivo, es pronto para tenerlo claro. La idea tiene un potencial inmenso. Está claro que les falta mucho trabajo, pero la idea de fondo, que es convertir el poker en un deporte mental y eliminar la parte de “gambling” para buscar grandes patrocinadores expertos puede funcionar muy bien. El tiempo dirá.
