Raúl Mestre, Anotaciones de un jugador de poker profesional
24nov

Campeón del mundo de la IFP

Llevo en el mundo de Poker desde 2005. Me he dedicado en cuerpo y alma a mejorar como jugador cada día de mi carrera. He pensado, leído, hablado y escrito más sobre poker que la mayoría de jugadores.

Por supuesto, soy perfectamente consciente de lo que es un torneo de Poker. Cualquiera puede ganar un torneo, y ganar un torneo no te convierte en el mejor jugador del mismo.

Sin embargo, lo que no se puede cambiar es lo que para mi significo ganar este evento. La emoción que sentí cuando finalmente gané el evento es algo que no sólo había sentido cuando alguno de mis amigos habían conseguido grandes resultados.

Para mi, esta experiencia ha sido completamente increíble. Nunca me había sentido tan apoyado por una comunidad tan grande. Cuando gané el torneo me alegré hasta el punto de que me costaba contener las lágrimas. No era por el torneo en si mismo, ni por el premio, sino por la sensación de haber ganado este evento y haber cumplido con tanta gente que deseaba que lo ganase.

En este sentido no me canso de agradecer el apoyo que he recibido de todos vosotros, y las increíble cantidad de felicitaciones que he recibido posteriormente. Cuando acabó el evento recuerdo que dije que estaba en una nube, y la verdad es que todavía me siento así.

Siempre me he sentido una persona muy afortunada en la vida, desde mucho antes de ganar este torneo. Soy consciente de lo que realmente es ganar un torneo, y la parte racional de mi cerebro sonríe al ver la importancia que se le da a estas cosas. Un título realmente no tiene valor por si mismo cuando conseguirlo tiene más de azar que de mérito.

Lo que si tiene valor son las emociones que se transmiten. Para todos los que se emocionaron viendo la mesa final, para todos los que pedían mis cartas y estaban animando cada mano, esta victoria es un premio. Y por ellos, para mi ha sido un momento de mi vida que nunca podré olvidar.

En cierto sentido, considero esto como un premio al trabajo de los últimos 6 años. Sé que hay otra gente que lo merece tanto o más, y que no es más que una casualidad. Y, sin embargo, no creo que hubiera podido sentir y transmitir todo lo que esta mesa final ha significado de otra forma.

Tras la mesa final del EPT Barcelona, pensé que tal vez no volvería a tener otra oportunidad similar. No tenía tantos eventos grandes en el calendario y todos sabemos bien lo que es la varianza en los torneos multimesa. Estaba equivocado.

Me despido de este post volviendo a agradeceros todo lo que habéis hecho durante esta semana. He experimentado algo que muy poca gente tiene la oportunidad de experimentar en su vida, y nunca hubiera podido hacerlo sin vosotros. Gracias a todos.

Respecto a la IFP, la importancia del título y el futuro de la idea del Poker deportivo, es pronto para tenerlo claro. La idea tiene un potencial inmenso. Está claro que les falta mucho trabajo, pero la idea de fondo, que es convertir el poker en un deporte mental y eliminar la parte de “gambling” para buscar grandes patrocinadores expertos puede funcionar muy bien. El tiempo dirá.

09nov

Costes temporales

Una cuestión que muchos jugadores de Poker no tienen en cuenta cuando desarrollan sus carreras es la importancia que tiene el tiempo como factor externo.

Escribo este post porque he tenido mucho tiempo para reflexionar sobre el. Siempre hay diferentes líneas respecto el tema de calidad/cantidad en cuanto al número de manos que un profesional debe hacer. En general, siempre he sido un defensor de la calidad, y desde luego, jugar en un entorno favorable y en condiciones mentales adecuadas es necesario. Sin embargo, hay también factores que hacen que jugar una cantidad mayor de manos sea ventajoso.

No hablo de lo obvio. Más manos a un win rate menor pueden ser más rentables si la cantidad de manos hace que el beneficio global sea menor. Doy por hecho que cualquiera que se dedica al Poker ya ha tenido esto en cuenta.

Cuando hablo del factor tiempo me refiero a la cantidad de días, meses o años que nos lleva jugar una cantidad de manos determinada. A menudo este tema se pasa por alto completamente, pero tardar muchísimo más tiempo en jugar la misma cantidad de manos tiene una cantidad de costes asociados que no son evidentes.

En primer lugar, es relativamente obvio que si pretendes que el Poker sea tu fuente de ingresos, tardar mucho tiempo en hacer manos implica un coste de mantenimiento mayor (todos tenemos que vivir, pagar un alquiler etc) y por tanto unos ingresos netos menores. El coste de mantenerte jugando simplemente porque tienes que mantenerte vivo, pagar actualizaciones de programas, ordenadores nuevos y similar existe, aunque probablemente sea el menor de los problemas.

El segundo coste, bastante mayor, está relacionado con el aprendizaje. Tienes que invertir tiempo en mejorar como jugador de Poker. Con el tiempo, lo que has aprendido irá diluyendose, otros jugadores lo aprenderán o se adaptarán y además los regulares contra los que juegas irán cambiando, bien porque cambien de niveles, de sala, dejen el Poker o lleguen otros nuevos.

Cuando tienes una ventaja sustancial sobre el entorno en el que te encuentras, hacer pocas manos permite a este entorno cambiar sin que lo hayas aprovechado en exceso. Esto te obliga a volver a dedicar un gran esfuerzo a estudiar y mejorar. Si consideramos este esfuerzo como una inversión, la rentabilidad de la inversión es proporcional a las manos realizadas.

Hay un tercer tema que también tiene un peso sustancial. Nos guste o no, somos humanos. Nos guste o no, las malas rachas nos afectan. Pero el factor crítico en una mala racha es el temporal. Lo duro no es pensar llevo “tantas manos” de mala racha. Si jugamos 20.00 manos al día, una mala racha horrible de 60.000 manos nos dura 3 días. Si jugamos 10.000 manos al mes, la misma racha nos dura medio año. Medio año de mala racha es tiempo más que de sobra para estar emocionalmente afectado. La seguridad y confianza que una persona tiene se destruye cuando se pasa medio año sin ganar dinero en algo que se supone que es su actividad profesional!

El ejemplo que he puesto es un poco exagerado (es menos probable la segunda racha que la primera porque el segundo jugador debería tener un win rate mayor!) pero ilustra la idea de que lo mentalmente insoportable es el tiempo. Pasar meses sin ganar dinero es simplemente un grado de presión que poca gente puede soportar. Y cuando esto pasa, irremediablemente incluso para los mejores jugadores, tu juego cambia. No se puede evitar. Y esto tiene un coste gigante.

Si juegas muy pocas manos, te expones a tener una racha lo bastante grande como para no ser capaz de superarla anímicamente, con todos los costes que implica (y no sólo económicos!). Si eres consciente de que una racha de 50.000 manos es una racha perfectamente normal y rachas de 100.000 manos son raras pero existen, hacer muchas menos manos cuando el Poker es tu fuente de ingresos va a acabar poniéndote en una situación que mentalmente es muy desagradable, además de provocar otro coste económico. Es sólo cuestión de tiempo.

Así que si bien hacer manos como un loco es una idea horrible, si el Poker es tu principal fuente de ingresos, jugar muy pocas manos también tiene problemas asociados con los que deberías tener cuidado. Si juegas poco porque estás agotado, es mejor que no juegues en absoluto y descanses de verdad. Pero si tu dinámica de trabajo, por pereza o comodidad te lleva a jugar pocas manos cada mes, deberías tener en cuenta que te expones a costes que no son evidentes pero que pueden tener un gran impacto.