Efectos de la varianza sobre el estudio de jugadores
Cualquier jugador de póquer sabe que la varianza es una parte integral del Texas Holdem y que cualquier jugador regular va a verse afectado por oscilaciones grandes en sus resultados.
He escrito más de una vez diciendo que la varianza es mucho mayor de lo que la mayoría de la gente cree. Esto esta vinculado tanto a la gestión de la banca como a la percepción del juego, sea a la hora de analizar nuestros errores o a ver que sucede con algun rival “ganador” con un juego muy raro, del que queremos aprender, asumir que los resultados garantizan un buen juego es algo que no debe hacerse con facilidad.
La cuestión es que si tenemos una muestra de muchos jugadores en una cantidad intermedia de manos (500k manos de cash, por ejemplo) alguno va a ganar apreciablemente más de lo que deberia. Por supuesto, alguno ganará bastante menos de lo que le correspondería (y este alguno podríamos ser nosotros) pero la cuestión es que podemos acabar sobrevalorando a alguien solo por sus resultados. De hecho, es muy probable que suceda si miro resultados y busco a los jugadores más ganadores: Es probable que algunos/muchos de ellos estén ganando por encima de sus medias reales y por eso estan en la cabeza de ganancias.
¿Cuál es la solución para conseguir ver si vale la pena aprender de un jugador?
En primer lugar, escoger jugadores ganadores en muestras medias o grandes. En segundo lugar, analizar sus manos y ver cuantas de sus manos son “setups” a favor y en contra. Si quitamos estas manos, podemos tener cierta idea de cuanto ha ganado en situaciones “normales”, explotando o induciendo errores, o en setups mas pequeños pero mas frecuentes.
En segundo lugar, debemos tratar de entender porque toma las decisiones que toma, y analizar sus EV. Todo el mundo comete errores, y no hay que asumir que un jugador sea malo por una mala jugada. Pero tampoco hay que convertir una mala jugada en buena porque la haga un jugador ganador.
Si no tenemos la opción de filtrar sus manos (por ejemplo, es un regular de torneos y es imposible dar un valor concreto al peso de los “setups” en función del punto y del buy in de torneos, o no tenemos una database con manos sino solo numero de manos y resultado) nuestra única opción antes de asumir que el jugador en cuestión es ganador es tener una muestra realmente amplia de manos que nos permita aceptar al jugador como ganador. En cash, esto pueden ser 2M de manos, y en torneos (después de reflexionar sobre el tema a raiz de un hilo en poquer-red) diría que bastante más de los 100k que supuse en su momento. Quiza 500k sea una muestra aceptable para empezar a ajustar ROIs, y incluso este valor me parece bajo en MTTs de muchos jugadores.
Hay otro tema viculado a este y muy importante. Si estamos de mala racha, hay muchos efectos negativos a nivel psicologico y en nuestro juego. Una forma de tratar de ver si estamos teniendo mala suerte (Al margen de usar el expected EV en vez del win rate real) es contar el numero de “setups” a favor y en contra, restar esto del EV. Por supuesto, esto es sumamente inexacto, pero nos puede ayudar si estamos desmoralizados por una racha media de resultados y no encontramos una razon que la justifique repasando nuestras manos.
Las malas rachas tienen un peso muy grande en el win rate de muchos jugadores. En algunos casos, inducen a jugadores al tilt, haciendoles perder muchisimo dinero. En otros, los desmotiva y hace que hagan muchas menos manos o pierdan el interés por el juego. También pueden provocar inseguridad hasta el punto que la persona afectada empiece a introducir cambios incorrectos en su estilo de juego por Como jugadores de póquer, prepararnos anímicamente para las malas rachas y para que nos afecten lo mínimo es esencial para tener éxito a largo plazo.
En la práctica, solo tendremos muestras tan grandes de nosotros mismos tras años de trabajo, asi que no tenemos más remedio que pararnos a pensar y analizar los movimientos de los jugadores “aparentemente” ganadores y ver hasta que punto sus movimientos son mejore so no que los nuestros a largo plazo.
