Gracias!
Esta entrada a va a tener un carácter bastante personal. Si esperas leer algo sobre como aprender a jugar a Poker, no te recomiendo que sigas leyendo. Voy a hablar de como me he convertido en lo que soy dentro del mundo del Poker, y el papel que han tenido algunas decisiones respecto a ello.
Hace tiempo que pienso en que es lo que ha llevado mi vida al punto en el que esta ahora. Soy una persona feliz. Me siento realizado y estoy muy contento con mi vida. Pero lo que me ha hecho feliz solo tiene una relación parcial con el Poker.
Como casi todo el mundo cuando empieza a jugar a Poker, es algo que hice de forma individual. Tuve la suerte de tener unas características que me convertían en alguien apto para ganar dinero. Pero hay miles de personas en mi situación. Podría haber ganado dinero y haberlo “gambleado” en NL 100k, apostando contra el Madrid o quemado en comprar pijadas sin fin. Mi vida no hubiera cambiado demasiado, y, como mucho, el Poker me hubiera hecho infeliz al hacerme mayor y pensar en la oportunidad perdida.
No creo en el altruismo sin más. Creo que la gente que es altruista lo hace porque se siente mejor consigo mismo haciendo cosas por los demás, con lo que no deja de ser una forma de egoísmo más. Cuando he ayudado a mis amigos no ha sido por un motivo diferente. Que vaya por delante que, en este sentido, no me considero mejor que nadie. Todos hacemos lo que nos hace sentir mejor, y sin duda no soy una excepción.
Para mi, mi grupo de amigos eran gente muy importante. Y no porque no me sintiera apreciado por ellos, de hecho, supongo que precisamente por lo contrario. Y por tanto, la idea de ayudarles y mejorar su vida para mi era algo muy gratificante a nivel personal. En cuanto me di cuenta de que con el Poker no solo podía ganar una fortuna, sino mejorar el panorama laboral de muchos de ellos, decidí intentarlo. Ellos tuvieron el coraje de confiar en mi, lo cual fue una decisión muy complicada (al menos, para los primeros que dieron el paso) y es algo que transformó mi vida, sin lugar a dudas.
Y si de algo no tengo duda alguna es de que hacer esto me ha convertido en lo que soy. Tener la responsabilidad de encargarme de otros jugadores me dio la fuerza de voluntad de seguir adelante, de mejorar, de superarme a mi mismo en cada cosa que hacía. No podía parar y tumbarme en el sofá, dejarme llevar por el desánimo en una mala racha o ser un mal ejemplo para ellos. Tenía que ser mejor de lo que era, mejor de lo que nunca podría haber llegado a ser. Tengo la absoluta certeza de que no sería ni la quinta parte de lo que soy en el Poker si no fuera por haber cogido gente para enseñarles a jugar. Simplemente, no podía defraudarles. Tenía que ser un ejemplo para ellos, ser el profesional y el profesor perfecto. No me cabe duda de que estoy lejos de ser perfecto como profesional y como profesor, pero tampoco dudo de que intentarlo me ha hecho ser mucho, mucho mejor a todos los niveles de lo que jamás hubiera conseguido soñar si solo hubiera jugado para mi beneficio individual.
He tenido muchas y largas conversaciones con gente que me preguntaba porque aceptaba tantas incomodidades en mi vida cuando podía simplemente no trabajar más, o trabajar lo mínimo porque ya tenía la vida resuelta a nivel económico. No siempre he sabido explicar esto adecuadamente cuando sucedía, ya que las razones no estaban del todo claras en mi cabeza. Solo ahora, con la ayuda del tiempo, me doy cuenta. Hacer todo esto era mi forma de sentirme vivo, de mejorar, de motivarme. Si no me hubiera ocupado de mucha gente, no habría tenido ninguna razón para hacer muchísimas cosas. Y no me cabe duda de que sería una persona mucho, mucho menos feliz. De hecho, conozco gente en el mundo del Poker con una capacidad intelectual superior a la mía a quién las cosas no han ido tan bien, simplemente porque su motivación era puramente individual.
Cuando recopilo lo que ha pasado durante estos 4 años y medio que llevo jugando a Poker, la verdad es que me siento orgulloso. Y curiosamente, lo que menos me enorgullece son los logros personales. Haber ganado dinero no tendría ningún valor sin nadie con quién compartirlo. El grupo de gente al que enseñe a jugar es algo relativamente autónomo en este momento. Sigo trabajando para ellos, pero de forma mucho más controlada que antes, ya que hay gente que puede encargarse de muchas de las cosas que yo hacía en el pasado. También esta el proyecto de la web, que es una especie de recopilación de las cosas que he ido aprendiendo a lo largo de estos años. No sólo de conocimientos específicos, sino de mi forma de enfocar las situaciones y de aprender. Y es otro proyecto que me hace sentir realizado porque, si bien no soy el único responsable de que todo funcione, sigo teniendo que tomar buenas decisiones no solo por mi.
Ahora en EducaPoker contamos con un nuevo profesor. Y la historia también tiene tela. El profesor es mi hermano, Pepe. Igual que a el, a mi me incomoda que la gente piense que va a estar implicado en esto simplemente porque es mi hermano. Objetivamente, pienso que es mejor jugador y analista de situaciones que cualquier otra persona que conozco. Si no entro en el proyecto desde el principio fue precisamente porque fui imbécil y me preocupaba que EducaPoker diese la imagen de ser algo “exclusivamente” mío. Pero es demasiado bueno en lo que hace y creo que, si sois usuarios de Educa, vais a poder daros cuenta leyendo sus aportaciones en el foro. Aún así, su función va a ser ayudarme en temas de investigación más que en temas de cara al público.
Bueno, volviendo al tema central del post, quiero acabar esta entrada dándole las gracias a la gente que ha estado jugando conmigo durante este tiempo, sobre todo a los primeros. Espero que para vosotros todo siga funcionando tan bien o mejor de como ha ido hasta ahora durante mucho tiempo. Si alguno de vosotros entra en mi blog (cosa que se que no hacéis a menudo :P) quiero que sepáis que os estoy agradecido. Si Luis, Diego, Poche, Victor, Campa y CIA no hubieseis puesto vuestra confianza en mi, es imposible que mi vida hubiera sido tan gratificante. Gracias.
