Imagen de los rivales
Algo que no deja de llamarme poderosamente la atención en el mundo de Poker es lo exagerados que son los arquetipos de los jugadores, y lo “fielmente” que la gente actúa cuando cataloga a alguien de algún modo.
Digamos que hay ciertos arquetipos aceptados. Los jugadores “tight” no bluffean. La gente no paga con manos peores que top pair, no sube en el turn de farol y no hace 3bet con algo peor que QQ.
Todo esto hace que en muchas ocasiones se pierdan apuestas por valor porque “solo nos paga con top pair”, o se argumente que no se resube con 99 porque solo nos pagan con QQ (cosa que, de ser cierta, haría rentable el 3bet con any 2 contra todos los rivales del mundo). Pero lo que es cierto es que se coge el arquetipo y se juega contra el.
Lo mejor es que muchos de estas imágenes se alejan muchísimo de la realidad. Pero claro, lo cierto es que cuando alguien hace algo que se sale de la imagen “típica” ves caras de “mira, que raro”. Y cuando enseña su AA después de hacer 4bet, todo el mundo mueve la cabeza y dice “si es que estaba claro, no podía ser otra cosa”.
Y claro, así la imagen distorsionada de la realidad crece cada día. Se autoalimenta porque se descartan las evidencias en contra como algo “puntual” y se recuerdan las que son favorables como algo obvio. Cometer el error de, en vez de observar la realidad y tratar de determinarla con la mayor precisión, dedicarse a crear una realidad en nuestra cabeza y ajustar lo que pasa dándole importancia solo cuando esta de acuerdo con nuestra imagen es una buena forma de no ser objetivos.
Esto es algo inherente al ser humano. Lo vemos a diario, casi diría que en cada interacción social, de cualquier tipo. Si nos gusta un equipo de fútbol y nos dicen algo neutro, nos quedamos con una impresión positiva. Si nos hablan de una persona que nos cae bien de una forma negativa, tendemos a ignorar los factores que nos han citado, en la medida de lo posible. Con los religiosos es el ejemplo es extremo: No hay una sola prueba de lo que creen, pero descartan los millones que hay en contra.
La capacidad de observación selectiva es algo con lo que o nacemos o se nos educa para ello (entrar en si esto es adquirido o innato es algo que escapa a lo que pretendo. Simplemente no lo se y no creo que sea importante en la medida de que no esta en nuestra mano cambiarlo en cualquier caso), pero es algo que afecta a nuestra percepción de la realidad y que vamos a tener que saber evitar si queremos llegar a ser grandes jugadores de Poker.
En el Poker, como en tantas cosas que implican actuar irracionamente, es algo caro. Si pensamos que un rival es tight, y “borramos” las muestras que nos hacen pensar lo contrarios, mientras que reforzamos sus folds o los SD con manos fuertes, no nos vamos a ajustar correctamente a su juego si no es tan tight como el arquetipo que hemos creado para el. Lo mismo es cierto para todos los arquetipos. La realidad siempre tiene muchos matices, muchos aspectos y además no es estática, con lo que un arquetipo difícilmente puede describir lo que hace un jugador. Pensar en su juego de forma objetiva es fundamental para sabe que hace, como actúa y poder determinar sus rangos de una forma relativamente precisa. Y con esto, podremos empezar a determinar los nuestros.
Las típicas sobreadaptaciones nacen de aquí. Empezamos a reforzar cuando nos resuben, cuando nos roban o cuando nos hacen algo, pero le damos menos peso a las veces que no sucede. Lo mismo pasa con el tilt y los Bad Beats: Recordamos mucho, mucho más las experiencias negativas que las positivas, y esto provoca que acabemos sobrevalorando su peso, probabilidad o coste.
Para estas cosas, lo único que puede ayudarnos es distanciarnos, a nivel personal, de la actividad que hacemos y analizarla de una forma lo más matemática posible. Pongamos en duda nuestras propias observaciones. EN el mundo del Poker, por suerte, tenemos programas estadísticos que nos permiten hacerlo. Ver si realmente esta pasando algo o si es una creación de nuestra subjetiva mente es algo que requiere unos minutos de análisis. Y una vez vemos que no nos están resubiendo todas las manos, es mucho más fácil seguir abriendo lo que deberíamos, y fijarnos en ello de forma objetiva.
Así que, la próxima vez que estés de mala racha, o pienses que algo no para de pasar, que te ligan siempre, te resuben siempre o no te abandonan nunca al CBet, aléjate un poco de tu percepción y trata de ver si tu base de datos te dice algo al respecto. Quizá descubras que los cambios radicales que tu percibías no existen.
