“Jubilado a los 30″
Desde que publiqué el libro, he hecho muchas entrevistas a diferentes medios y he aparecido en un montón de sitios.
La publicidad sobre mi persona nunca ha sido algo que me haya atraído especialmente. Por otro lado, no puedo negar que tiene mucha importancia desde el momento en el que tengo una empresa que vive de público y a la que beneficia de sobremanera ser conocida. Así que cuando escribí el libro era consciente de la decisión que estaba tomando, de exponerme un poco más a la opinión pública para ser algo más conocido. Para mi como persona quizá no sea muy atractivo, pero sin duda lo es para mi como empresario y profesor.
Como casi todo lo que me ha pasado desde que fundé EducaPoker, ha sido una experiencia que me ha hecho aprender mucho de otro mundo que no conocía demasiado a fondo: El de los medios, a nivel de contenido.
De entrada, está claro que el principal trabajo de los periodistas, al margen de encontrar la noticia (algo que creo que sólo sucede tal cual en las pelis y en casos aislados) es encontrar el titular de la noticia. Esto es lo que hace que una noticia tenga más o menos lectores, que un libro tenga más ventas y en general, que la historia que se cuenta tenga o no repercusión. El propio contenido de la noticia es importante, pero bastante menos. Si no hay titular, casi podríamos decir que no hay noticia.
Por otro lado, los periodistas en si mismos me han parecido gente muy inteligente. Es gente que tiene una tarea complicada: En poco tiempo, tienen que escuchar a alguien contarle sus batallitas (¡a menudo, de un ámbito que desconocen por completo!) y escribir una historia que sea al mismo tiempo real e interesante. Estoy seguro de que es una profesión en la que debe llevarte a conocer a mucha gente muy particular, y para hacerlo bien, tienes que ser alguien capaz y muy abierto de mente.
Volviendo al tema de los titulares, me ha sorprendido poco que muchos de los titulares hagan referencia al dinero (¡por mucho que nunca doy una cifra!). Sin embargo, la frase de “me considero jubilado”, debidamente maquetada y convertida en “jubilado antes de los 30″ me sorprendió un poco más.
Lo cierto es que esta frase si es algo que digo a veces, aunque por supuesto con un contexto diferente, porque dicha así sin más, lo que hace pensar es “he ganado tantos millones que no puedo gastarlos”.
Y claro, yo cuando digo que estoy jubilado, lo que digo es simplemente que no necesito trabajar cada mes para llegar a final de mes, y que esto me permite simplemente dedicarme a hacer cosas que me gustan, sin tener una obligación diaria de hacer algo que no quiera. En realidad, me considero jubilado porque soy una persona con unas necesidades muy básicas, con poco amor por los lujos y que vive muy feliz con unos gastos muy reducidos. Simplemente, no necesito gastarme mucho dinero para vivir mejor, y por eso es tan fácil pensar en jubilarse.
Porque en realidad, da igual cuanto ganes si estás siempre deseando tener más cosas. Siempre hay un coche más caro, una casa más lujosa, ropa más cara, sitios más elegantes y un largo listado de lujos a precios prohibitivos. Si ganas lo suficiente, puedes construir tu propio aeropuerto, comprar una isla o lo que haga falta. Tan sólo necesita dejar de ganar dinero el que está dispuesto a no entrar en ese círculo vicioso infinito. “Jubilarse”, entendiendo jubilarse como no necesitar trabajar para vivir depende más de los gastos que de los ingresos.
Por eso no deja de tener cierta ironía que se transmita la idea precisamente opuesta: La de lujo y “dinero infinito” cuando en realidad lo que intento decir es que soy una persona muy sencilla y que no necesita ganar mucho dinero para ser feliz.
Lo cierto es que trabajo en EducaPoker precisamente porque me hace feliz. Hacer algo nuevo cada día y no parar de aprender cosas y enfrentarme a situaciones completamente nuevas es muy gratificante, aunque alguna vez resulte agotador. Simplemente es mucho más divertido que jugar a poker 14h al día, y tengo la suerte de poder elegir. Y creo que esto es lo que ha hecho que la escuela funcione tan bien hasta la fecha: Las personas que tomamos las decisiones estamos motivados para hacer crecer el proyecto, y nos preocupan muchas más cosas al margen de la rentabilidad económica del proyecto.
Me considero una persona muy afortunada. Soy consciente de que tengo una libertad que muy poca gente tiene. Pero también pienso que hay personas que podrían tenerla pero la pierden porque buscan la felicidad a través del consumo y la ostentación.
