Juego de Torneos: Reflexiones generales
La mayor parte de vosotros sabréis que prácticamente todo lo que escribo sobre póquer se centra en el juego de cash games, especificamente limit hold em. Sin embargo, llevo ya un tiempo dedicándome al juego de torneos, y lo cierto es que es un tema al que he dedicado mucho tiempo de reflexión, sobre todo porque me parece que es mucho mas versátil que cualquier otra variante del juego.
Lo primero a tener en cuenta al hablar del juego de torneos es que hay mas variables que debemos tener en cuenta que las que hay en una mesa de cash. Más alla de nuestra mano, nuestra posición, la percepción de nuestros rivales y su percepción de nosotros, importan factores como el tamaño de las ciegas, de los stacks o incluso lo proximos que estamos a los premios. Y mas variables implican mas factores la hora de tomar decisiones, y por tanto una mayor complejidad en las mismas.
Algunos de estos factores especiales, como el tamaño del stack, o la importancia de la presión de las ciegas, no son bien entendidos por muchos jugadores. El stack es el alma de un torneo. Al fin y al cabo, cuando no tenemos fichas somos eliminados, y cuantas mas fichas tenemos mas lejos estamos de este punto. Pero no es esta la única función de tener un stack grande. Tener muchas fichas provocará que otros jugadores prefieran no verse involucrados en manos contra nosotros si su stack también es relativamente grande (los jugadores con stacks pequeños no tienen mucha elección al fin y al cabo) y nos permite arriesgar en situaciones levemente favorables contra stacks pequeños sin ponernos en una situación comprometida.
Este conjunto de hechos aislados convierten a un stack grande en un arma totalmente temible si se usa bien, sobre todo si como es muy común los otros jugadores no se adaptan correctamente. Podemos robar ciegas sin parar contra jugadores con stacks grandes, y ir pagando los all ins de los pequeños con manos con las que sabemos que probablemente somos favoritos, aunque no seamos grandes favoritos, sin necesidad de tener que esperar a un monstruo o arriesgarnos a la eliminación (bien sea inmediata o bien próxima debido a quedarnos en una posición insostenible con las ciegas). Cuando otros jugadores con stacks grandes se adapten a nuestro juego resubiéndonos, debemos ser conscientes de que si no son maníacos no van a jugarse su stack entero preflop sin una mano realmente fuerte, y las manos realmente fuertes son muy escasas en hold em, con lo que podemos llegar a empujar todas nuestras fichas con la quasi certeza de que solo seremos vistos un porcentage pequeñísimo de las veces. Muchos buenos jugadores solo pagarían en una situación asi con AA o KK, y según el rival QQ o AK. Asi que si interpretamos correctamente a los rivales podremos abusar bastante robandoles ciegas, y si las cosas van bien contra los stacks pequeños ir creciendo muy rápidamente. Pero aunque perdamos un par de botes medianos contra stacks cortos, mientras no forcemos un porcentage grande de nuestras fichas podemos cambiar el ritmo y pasar solo a robar ciegas a jugadores tight, rehaciendo nuestro stack y evitando perder la “fuerza” de un stack grande.
Por el contrario, cuando tenemos un stack corto muchas decisiones pasan a ser automáticas, y la mayor parte de los jugadores saben tomarlas correctamente. Al fin y al cabo, las posibilidades escasean, y segun lo cortos que estemos en fichas podemos subirlo todo directamente (posiblidad extremadamente poderosa si se usa correctamente) o subir de forma que si nos defienden solo nos queda la elección de ir con todo o retirarnos. Resulta evidente que la presión de las ciegas es crítica para los stacks pequeños, y por tanto vamos a tener que jugar fuerte con muchas manos mediocres para poder salir de esta situación. En lineas generales, el jugador con muchas fichas tiene mas capacidad de elección sobre en que manos decide poner una cantidad importante de sus fichas.
El stack corto solo tiene una ventaja: No puede ser faroleado. Si todas mis fichas están en el bote (o van a acabar en el salgan las cartas que salgan) resulta obvio que mi oponente no puede defenderse sin cartas. En este punto, el juego es una cuestión de evaluar que % de nuestro stack representa el robar las ciegas y con que rango de manos nos pagarían. Mucha gente no entiende la importancia de que nuestros rivales no puedan contrafarolearnos, y desprecia sistemáticamente situaciones de robo positivas con cartas decentes en las que sería correcto subir con todas las manos. No olvidemos que si subimos con 72o, estimamos un 50% de porcentaje de robar y un 30% de ganar cuando somos vistos, si las ciegas son 1/4 de nuestro stack, estamos ganando dinero. Esta estimación infravalora de lejos la probabilidad de robar ciegas contra rivales típicos, asi que la mayor parte de las veces que tenemos un stack corto en últimas posiciones debemos meter nuestras fichas en el bote. Cuando nuestro stack es un poco mayor, podemos resubir all in a otro jugador agresivo, para lo que si es más importante que nuestra mano tenga cierto valor cuando somos vistos. Dado que las manos habituales para ver son ases y parejas grandes, manos que funcionan bien para intentar esto son los conectores ligados y las parejas.
Otro detalle muy interesante del juego de torneos es la importancia de cambiar nuestro estilo de juego. El crecimiento imparable de las ciegas provoca que, en las primeras rondas del torneo nuestro objetivo no sea robar ciegas, sino arriesgar pequeños porcentages de nuestro stack para conseguir doblar, aunque siempre que sea posible buscaremos recuperar estas pequeñas inversiones con faroles postflop (muy eficaces en torneos). Como he dicho antes, un stack grande es fundamental, y vale la pena correr riesgos para conseguirlo. En muchas ocasiones seremos eliminados en las primeras de cambio al jugarnos nuestras fichas en una situación levemente favorable a nuestro favor, pero considero que es algo mas que justificado. En un torneo aguantar con las fichas iniciales solo es sobrevivir hasta que las ciegas nos maten y donde nuestra capacidad de decisión es prácticamente nula.
Más adelante, las ciegas serán nuestro objetivo, pero debemos adaptar nuestro estilo de juego de forma que nuestros rivales observadores no se limiten a resubirnos sistemáticamente. También debemos entender que hay veces que es mejor robar a los jugadores que estan siendo agresivo, mientras que otras es mejor robar a los jugadores pasivos en las ciegas. Llegar a esta etapa del torneo con fichas nos facilita todo. Podemos pasarnos 2 o 3 rondas de manos sin robar para poder resubir a un jugador agresivo con basura teniendo una imagen conservadora, o podemos pagar all ins de stacks pequeños que estan obligados a arriesgar sus fichas con cartas mediocres sin mucho riesgo. Podemos castigar una mesa con subidas continuas si los jugadores con mas fichas nos temen, arriesgando un pequeño porcentage de las nuestras. Podemos incluso resubir a jugadores con stack grandes sabiendo que nos nos pagarán y ganar botes grandes sin llegar a ver el flop.
Sin embargo, muchos jugadores no entienden que el objetivo de un stack grande no es jugar botes gigantes contra otros stacks grandes. Al principio del torneo, el objetivo es doblar 2 o 3 veces, hasta que las ciegas van siendo grandes para los jugadores con el stack de fichas incial. Este concepto es fundamental. Una vez un buen porcentaje de los jugadores del torneo tengan la necesidad de arriesgar, nosotros tenemos fichas para poder llevar el ritmo que necesitemos, bien sea esperar a una mano semifuerte en una mesa especialmente violenta, o bien para poder robar sin miedo. Pero cuando tenemos nuestras fichas debemos evitar grandes confrontaciones donde no seamos favoritos por la razón opuesta a la que hacía que al principio nos interesaran: No queremos perder la ventaja que tenemos en la mesa a menos que la recompensa sea muy grande.
El estar cerca de los premios hace que muchos jugadores no quieran arriesgarse nada. Aun así,hay que tener cuidado con los que tratarán de aprovecharse de este hecho y harán justo lo contario, subir tanto como puedan en la burbuja. En general, es una zona donde las posiblidades de doblar o ganar botes a stacks pequeños disminuyen, pero debemos resubir a los jugadores que aqui jueguen agresivamente cada vez que suban, ya que es menos probable que se jueguen todas sus fichas. Y, como siempre, subir a las ciegas tight. La importancia de esto a lo largo de todo el torneo, con al excepción de los primeros niveles, es abismal.
Algunos jugadores me consideran un absoluto maníaco jugando torneos. Creen que corro muchos riesgos, a veces innecesarios, y que llego a subir o a resubir con manos muy débiles con una frecuencia para ellos escándalosa. No me cabe duda de que, como toda decisión, mi estilo conlleva unos riesgos, pero en este artículo he tratado de exponer algunas de las ventajas que veo en el estilo hiper agresivo (siempre, por supuesto, adaptandose a cada situación del torneo).
