Un poco de teoría:
Una de las cosas que me llama la atención cuando reviso manos de Poker o leo hilos sobre Poker es que hay mucha confusión de conceptos y de términos. La cuestión es que los fundamentos teóricos de Poker no son tan complejos, y que todo se centra en único concepto fundamental, que aún así creo que no se comprende demasiado bien.
Es obvio que, si nuestro objetivo es ganar dinero y no tenemos control sobre el corto plazo, lo que nos debe preocupar es ganar el máximo dinero de media. Este es el clásico concepto de EV (Valor Esperado, en castellano). El EV no es más que el dinero que una acción (pagar una apuesta, subirla o abandonar, que siempre tiene EV = 0) nos dará a largo plazo. Y nuestro objetivo es tomar las decisiones con mayor EV siempre.
Esto es muy sencillo. Lo que puede presentar un poco de dificultad es como calcular el EV, o como saber si una situación es rentable o no. Sin embargo, no perdamos de vista la idea de lo que queremos conocer: Queremos saber si en una determinada situación, una apuesta/call nos hace ganar dinero.
En el fondo, es intuitivamente fácil ver que en cualquier situación de Poker arriesgamos una cantidad para ganar otra. Esto es algo que sucede en todos los aspectos de nuestra vida cuando tomamos casi cualquier decisión. Evaluamos las ventajas que tiene algo y los costes que tiene y decidimos si nos vale la pena. En el Poker, los costes y beneficios son económicos, por lo que son muy fáciles de cuantificar (es más fácil saber que porcentaje mínimo de éxito, o PME, necesito para arriesgar 20 y ganar 40 que para arriesgar estudiar para 3 exámenes y dejarme 2, asegurándome esos 3, o prepararme 5).
Cuando jugamos a Poker es fácil tener relaciones de coste/recompensa, o coste/beneficio o como les queráis llamar, y crear con ellas un PME. Si hacemos un farol de 20 en un bote de 40, estaremos arriesgando 20 para ganar 40, es decir, necesitaremos que nos salga bien el farol al menos 20/60 = 0.33% de las veces (coste/coste+beneficio). Si tengo que hacer un Call en el river con una mano que solo gana a un farol y mi rival apuesta 20 en un bote de 40, ganaré 60 cada vez que acierte y perderé 20 cuando falle. Necesitaré 20/80, un 25% de tener la mejor mano para que pagar sea correcto.
Todo esto no son más que conceptos relativamente triviales para cualquier jugador de Poker habitual. Sin embargo, incluso en gente que sabe todo esto, escucho a menudo argumentar manos usando “aquí vas por detrás, es mejor tirarse”. Tener o no la mejor mano no es muy relevante. O al menos, no es relevante sin más información (sin el PME). Si no tenemos en cuenta cuanto a menudo necesitamos ganar, y solo pensamos en si tenemos o no la mejor mano, estaremos perdiendo muchísimo dinero. Para que este argumento tuviera sentido, tendríamos que tener un PME del 50%, de forma que tan solo quisiéramos intentarlo si somos favoritos (por tanto, si creemos que vamos por delante).
El problema es que muchas veces es correcto pagar con peor mano, y también muchas veces es correcto intentar faroles en los que la sensación que vamos a tener es que “nunca” nos salen bien. Si necesitamos un 33% de éxito con un farol (si es un semifarol en el turn, puede llegar a ser algo tipo 10 o 15%!) va a ser correcto en muchas situaciones en las que “pensamos” que estamos muertos, y donde nos van a pagar bastantes veces. El problema aquí es muy psicológico: Cuando necesitamos un PME muy bajo, va a ser correcto hacer el movimiento en situaciones en las que tengamos éxito poco a menudo. Esto implica que realmente van a haber veces donde tengamos la impresión de estar perdiendo dinero.
Por eso es importante poder repasar las manos y las situaciones delicadas a posteriori. No todos los faroles o todos los calls con PME relativamente bajos son correctos, pero muchos si lo son. Sin embargo, distinguirlos “a ojo” puede ser difícil hasta que nos habituemos mucho a pensar así (una habilidad que para el limit Holdem era completamente esencial, por cierto!). En NL existen menos situaciones y son menos brutales que las de limit, donde llegábamos a necesitar porcentajes del 2 o 3% de éxito en casos extremos, pero siguen siendo importantes.
Hablando del limit y el NL, otra cosa que me llama poderosamente la atención es que la gente infravalora el porcentaje de tener la mejor mano con sus manos marginales. En limit esto sucedía mucho menos (aunque también pasaba, claro!). La cuestión es que el porcentaje real de tener la mejor mano no cambia, ya que el juego es el mismo (como mucho, cambia con los rangos de los oponentes, pero estos en zona de robo son incluso más amplios en NL que en limit, con lo que el % de tener la mejor mano como mucho incrementa!). Además, en NL en zona de robo hay menos value bets con manos medias que en limit. Todo esto me hace pensar que hay algo en la percepción de los rangos y de las relaciones riesgo/beneficio que funciona bastante mal en la sabiduría popular.
Es inevitable que las situaciones de PME bajos no nos gusten. El ser humano es un animal que evita riesgo (algo que ha sucedido con toda probabilidad porque los genes de quién no lo hacía murieron hace mucho, mucho tiempo
) y las situaciones en las que perdemos a menudo no nos gustan. Además, si unimos esto a nuestra capacidad de crear patrones, es fácil imaginarse como alguien crea el patrón de que pagar una apuesta en la que tiene un PME del 10% tras unos cuantos resultados negativos crea el patrón de “siempre pierdo” y deja de pagar.
Algo parecido (de hecho, es una racionalización de este hecho) encontramos en la gente que define los rangos de los oponentes de una forma que le lleva a abandonar “siempre” que no tiene un monstruo (es una forma “racionalizada” de evitar pagar con PME bajos para no encontrarse en la situación de “perder” a menudo). Si es algo que nos pasa (le pasa a mucha, mucha gente) debemos tratar de analizar con mucho detalle las situaciones fuera de la mesa de Poker, de forma que aprendamos y “domestiquemos” un poco nuestra aversión al riesgo. Por raro que suene, yo he tenido este problema siempre a lo largo de mi carrera, y he tenido que hacer muchos esfuerzos para ir aprendiendo y no dejarme llevar por mi vena nit y abandonar todas las manos
.
